viernes, 18 de diciembre de 2020

+ Vinart +

Para las fiestas de Navidad la Galería Bennàssar se ha asociado con las bodegas Can Axartell de Pollença y ha editado una nueva botella de vino con una etiqueta que refleja un cuadro del pintor Dionís Bennàssar. Como ya es el tercer año que colaboran en esta iniciativa, han decidido ofrecer una caja con una botella de cada edición. Cada caja ha sido intervenida por uno de los artistas de la galería, y podéis contemplar algunos de los resultados más abajo (el resto en: http://www.galeriadionisbennassar.com/exposiciones/colectiva-vinart/). También tenéis la oportunidad de verlas físicamente en la galería hasta el 21 de este mes.


Normalmente pintamos sobre soportes bidimensionales. Vertical y horizontal. La profundidad la introduce la pintura. Bien por la composición, o por el color, la obra parece ir más allá del espacio que la retiene. Incluso a veces sugiere que podemos poner un pie dentro del cuadro y caminar por él. Los enormes lienzos del expresionismo abstracto americano, con sus sucesivas veladuras de color, buscaban este efecto.


Una caja, sin embargo, es un soporte que incorpora la tercera dimensión. Puedes dar la vuelta alrededor, verla desde arriba, incluso invertirla y curiosear el fondo. Pintar un objeto tal supone un reto. Podemos obviarlo, y trabajar sólo la tapa. En este caso somos fieles al planteamiento pictórico clásico. El resto es madera. No hay engaño ni confusión. Pero también podemos aventurarnos por las esquinas, superar los bordes, llegar a la trasera, seguir y alcanzar el punto de partida ¿Cómo unir esos planos sin forzar el esquema, con naturalidad? Un planteamiento abstracto es el más asequible. Formas irregulares que se hermanan unas con las siguientes. También es posible una propuesta repetitiva, mecánica, que vuelva a sí misma una y otra vez. Incluso una solución figurativa es imaginable para un objeto así. En este último caso, priorizar la portada parece razonable. Los laterales y la trasera enfatizan el motivo principal, lo arropan.


Ahora que se acercan las fiestas y a menudo regalamos dibujos y pinturas propias ¿Os habéis planteado pintar una caja como regalo? Enfrentarse a la tridimensionalidad y encontrar una solución acertada. No tiene porqué ser un gran objeto. Un pequeño tesoro que se pueda abarcar con las manos es suficiente. Una multisuperficie que esconde un pequeño espacio vacío, o no.
















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