viernes, 30 de noviembre de 2012

+ Origami


A menudo el arte nace del simple placer de expresarse. Jugamos con el color, las texturas, la expresividad del trazo, los materiales, la composición. Nos mueve el mero hecho de crear. Nos inspiramos en la realidad, una imagen, un recuerdo y a partir de allí dejamos que nuestra intuición nos guíe hacia algo nuevo, algo que habla de nosotros y tiene valor estético.

Sin embargo otras veces hay una idea que nos mueve. Hay una historia que contar previa al acto creativo. Hay un argumento tras el hecho artístico que es anterior al trabajo mismo, que acompaña todo el proceso y le da sentido.

Es el caso de la imagen que compartimos con vosotros esta semana. Forma parte de una exploración que está llevando a cabo la artista Joana Beltràn y que nace de la idea del pliegue como símbolo de la propia existencia. Dejamos que ella nos lo explique con sus propias palabras:

“La obra que presento se llama Origami, palabra de origen japonés que significa el arte de plegar el papel para obtener figuras de formas variadas y sin artificios.

Tomo esta idea como una metáfora de la propia vida. Las fotografías que presento muestran un instante congelado del paso del tiempo a partir de dos caras de personalidades diferentes, la mayoría sin relación de parentesco. Las imágenes se funden en una sola cara para dibujar la geografía humana de nuestra fragilidad. Origami intenta provocar en el espectador la sorpresa y una cierta desnudez del alma donde cada pliegue es el mapa secreto de nuestra vida.”



Semana 13 - Marga B.


Semana 13 - Julia


Semana 13 - María Antònia


Semana 13 - Mercedes L.


Semana 13 - Sonia


Semana 13 - Coloma C.


Semana 13 - Mercè A.


Semana 13 - Llorenç


Semana 13 - Ana


Semana 13 - Àngel


Semana 13 - Bel P.


Semana 13 - Shaila


Semana 13 - Joaquín



Semana 13 - Joana


viernes, 23 de noviembre de 2012

+ Pintura táctil


Os recomiendo visitar la exposición que bajo el título “Miradas Cruzadas” se puede ver en el Caixaforum de Palma. La muestra hace referencia a las tensiones entre realismo y abstracción que han sido constantes en el arte del siglo XX. A través de la pintura, escultura y fotografía de autores consagrados de la modernidad se cruzan diferentes formas de ver, unas de tipo documental y otras resultantes de la exploración personal.

En la planta baja llama la atención la sala en la que están reunidas tres obras de gran tamaño de pintores consagrados del arte contemporáneo. Todas usan la textura como forma de transmitir un mensaje pero cada artista lo hace de una forma totalmente personal. De hecho, más que mirar los cuadros, apetece tocarlos, saborear su superficie con los dedos, cerrar los ojos y sentir el contacto de sus materiales. Aunque no os recomiendo que lo hagáis pues saltarían todas las alarmas.

Está en primer lugar Miguel Barceló, con una textura ligera y sedosa que sugiere cantos rodados y suave tierra. El efecto mórbido y dulce se apoya coloreando una sombra ligera que sigue un patrón direccional. ¿Hay algún esquema oculto tras la distribución de las piedras? Todo sigue una lógica, aunque sea una situación aparentemente banal.

José María Sicilia en cambio tiene un relieve duro y quebradizo, lleno de matices. Su “flor negra” más bien aparece como la superficie de un muro atacado por el implacable paso del tiempo. Sus huecos quebrados y desconchones tienen algo de flor marchita, agostada.

Por último Anselm Kiefer expande todavía más el relieve utilizando barro, cuerdas, semillas, arena y hasta las mismas flores de girasol secas. Las pipas de la flor han caído sobre la tela copiosamente, como un diluvio inquietante que se asemeja a un enjambre de insectos. Bajo ellas se sugiere una montaña, Montsalvat, lugar mítico que se relacionaba con el Santo Grial.



Semana 12 - Montse


Semana 12 - Pep


Semana 12 - Coloma C.


Semana 12 - Sebastiana