viernes, 4 de abril de 2014

+ Resina +

Un nuevo material que está entrando con fuerza en las Ferias de Arte es la resina. Ya lo vimos en este blog con las obras de Richard Chiang, pero en ArtMadrid pude ver muchas aplicaciones diferentes con este elemento. Os he adjuntado una muestra de ellas, dos trabajos de cada uno de los siguientes autores: Oliver Czarnetta, Ken Lambert, Ashwan y Liu Guangyun (ninguno de ellos es español, y eso me recordó que cuando cursaba en la facultad la asignatura de "materiales y procedimientos pictóricos" ni se nos habló de esta técnica, pero sí que tuvimos que aprender todos los detalles y pormenores de la pintura con temple al huevo, tal como la había utilizado Giotto… El plan de estudios, sólo mirando hacia el pasado).

La resina es un material que no resulta fácil de manejar. Se vende en dos componentes separados de forma líquida que deben mezclarse en frío en las proporciones correctas para que solidifiquen. Al unirse siguen en estado acuoso durante un período de tiempo por lo que necesitan un recipiente para adquirir la forma deseada y no desparramarse. Si no se añaden las cantidades adecuadas o se mezclan de forma incorrecta el compuesto resultante no llega a secar, permaneciendo fluido e inútil.

Sin embargo, cuando se trabaja apropiadamente, las posibilidades son extraordinarias, pues se asemeja al ámbar o a la cera, según el caso. Puede teñirse, colorearse e introducir elementos en su interior que quedarán encapsulados y perfectamente visibles. En las obras fotografiadas se han introducido máscaras, raíces, flores secas, juguetes, fotografías, … 

Luego cada artista le confiere su personalidad y lenguaje. Czarnetta inventa inquietantes bustos con rostros trasparentes que permiten leer sus pensamientos más íntimos. Lambert presenta un recuerdo de infancia contenido en una lágrima. Ashwan crea una armonía de color que es púramente un juego estético, mientras que Guangyun guarda la belleza femenina en formol, un juego sensual y terrible a la vez.










- Semana 29 - Coloma M.


- Semana 29 - Flor


- Semana 29 - Geli


- Semana 29 - Isabel


- Semana 29 - Maria Antònia


- Semana 29 - Maria


- Semana 29 - Mercè A.


- Semana 29 - Mercedes L.


- Semana 29 - Miriam


- Semana 29 - Pep


- Semana 29 - Sonia


- Semana 29 - Andreu


- Semana 29 - Àngel


- Semana 29 - Coloma C.

viernes, 28 de marzo de 2014

+ Ya suenan los tambores +

La otra tarde, mientras estaba cerrando las puertas del taller, oí el redoble de tambores. Es un sonido que, para los que vivimos en la parte antigua de la ciudad, resulta familiar. Anuncia la semana santa. Todavía no es hora de que los nazarenos tomen la calle, pero debía ser un ensayo, el primero de este año. Y cuando suena el ritmo cadencioso, lento y sordo de esos tambores, sabes que se habla de pena y muerte. Cada cultura vive el drama del dolor a su manera, pero es un hecho que forma parte de la vida de todos, sea cual sea nuestro origen o nuestro credo.

Me acordé cuando oía ese compás melancólico de un autor del que me habló Coloma hace poco, Santiago Ydáñez. Pintor joven de gran proyección internacional, estudió Bellas Artes en la Universidad de Granada y actualmente vive a caballo entre esta ciudad y Berlín. Se confiesa un "fascinado del barroco" y a menudo utiliza las tallas de imagineros barrocos como punto de partida de su trabajo.

Las obras de Ydánez siempre bordean el terreno de lo oscuro, deforme, doloroso, macabro. Gusta de repetir los temas una y otra vez.  Además, los formatos que utiliza son grandes, enormes a veces, magnificando así la emoción que busca transmitir. Su dominio de la técnica es admirable. Sabe conciliar la precisión con la libertad, la frescura con la riqueza de matices, consiguiendo que sus retratos adquieran una intensidad estremecedora.

Os he adjuntado cuatro obras diferentes, emparejadas entre ellas dos a dos, que condensan a la perfección el trabajo de Ydáñez. Dolor que mueve el cuerpo en las primeras, que mueve el alma en las siguientes. Del llanto al silencio. Un silencio que no puede contarse ni hablarse. Sólo queda el sonido de los tambores.












- Semana 28 - Tutes

- Semana 28 - Teresa M.

- Semana 28 - Teresa A.


- Semana 28 - Sonia